domingo, 18 de noviembre de 2007


Si la noche se pusiera más oscura,
no encontraría ni un sol en ella.
Si las estrellas quisieran brillar más,
las apagaría con una sola mirada.

Si intentara correr con la locura en la mente,
con el dolor y la alegría tan amargamente mezcladas,
No podría.
Simplemente no puedo,
siempre tengo que buscar algo más allá de las lágrimas.

Con la espalda contra la hierba,
siempre tengo que buscar
más allá de las hojas iluminadas en cada rama,
en cada árbol.

Y que me lleven las sombras,
y que me escupan en el rostro,
¿Qué más necesito para sentirme vivo?

Y púdrete, pequeña luna, en tus encantos.
No me regales un beso.
No lo quieres.
No me hables.
Olvídame aunque te busque.

Y que esta noche hable el odio.
Y que esta noche hable el olvido
y la desesperanza.

Siempre tengo que buscar
más allá de las hojas iluminadas en cada rama,
en cada árbol…
hacia el cielo oscuro
y las demás ramas entre sombras.