lunes, 10 de marzo de 2008

(...) o bien: Reflexión dominguera...


El mundo es todo lo que abarca el significado de tres puntos suspensivos entre paréntesis.
El significado de esos puntos se hace explicito al cambiar el sentido ordinario del lenguaje, un cambio de sentido que nos haga olvidarnos del lenguaje mismo.
El lenguaje no es un espejo del mundo, es sólo el cristal sobre el cual se nos dibuja.
La poesía es la piedra que arrojamos contra el mundo.

2 comentarios:

B. P. dijo...

Creo que lo que querías decir era que la poesía es una piedra que arrojamos contra la imagen del mundo cristalizada, no contra el mundo mismo. En lo personal, creo que el problema de la representación e interpretación no está solo en la filosofía o solo en la poesía, sino en el problema general del signo.

Por otro lado, me recordaste un poema -uno de mis favoritos- de Octavio Paz que se llama Certeza (creo que lo tengo a la mano, deja veo; sí, aquí está):

Si es real la luz blanca/
De esta lámpara, real/
La mano que escribe, ¿son reales/
Los ojos que miran lo escrito?/

De una palabra a la otra/
Lo que digo se desvanece./
Yo sé que estoy vivo/
Entre dos paréntesis./

jf.yedraAaviña dijo...

buen poema ese don beto!!

pues lo que quería decir lo dije.. (aaahh.. qué mamón suena eso... disculpe usted..) sí quería decir que la piedra la arrojamos contra el mundo, no contra el cristal (o 'imagen cristalizada')... aunque es obvio que a lo único que le podemos atinar es a ese cristal... aunque es una reflexión demasiado dominguera y simplona como para ponerse exquisitos!.. jeje...

Ya llevabas rato sin pasar a saludarpor aquí! Saludos!!