martes, 8 de abril de 2008

Calor, noche, mujeres.


El calor la hacía acostarse con la ventana abierta. Los mosquitos la hacían acostarse con la cortina cerrada. Llevaba varios días sin poder dormir, odiaba desde pequeña esos pequeños detalles que en verano se convierten en grandes molestias.

No hay nada como dormir abrazando las cobijas para cubrirse del frío con este calor no puede una abrazar algo el calor extenderse en la cama sin nada que cubra el cuerpo y si alguien entra por la ventana el calor los moscos no pueden entrar pero ya hay por lo menos dos adentro y si alguien entra yo estaré aquí totalmente desnuda sin protección alguna con las cobijas una puede fingir que está acompañada por lo menos puedo no sentirme desnuda el calor no otra vez menos podré dormir así y ahora grita no es suficiente con la bomba y los gritos de una hay que comenzar a gritar para evitar los gritos por lo menos no habría que pegarle quién puede tratar así a alguien el calor estoy desnuda y la ventana abierta y si alguien entra es mucho exponerse pero qué se le va a hacer no se puede dormir sin abrazar algo las cobijas la almohada si no una se siente sola siempre estoy sola pero hay que evitar sentirlo mucho o muy seguido con los brazos abiertos no se siente el calor pero y a quién abrazo qué abrazo para dormir es necesario abrazar algo o hacerse bolita para abrazarse uno mismo pero con este calor…

La bomba de agua se activó de repente a mitad de la calurosa noche. Ese fuerte sonido de la vieja bomba del edificio de departamentos no pudo pasar desapercibido para aquellos inquilinos que sufren de sueño ligero. La pequeña se despertó asustada, sudada. Entre las sombras no pudo encontrar a su madre que fumaba sentada junto a la ventana. El llanto de la niña siguió al sonido de la bomba como queriendo reforzar la malsana intención de ésta, como queriendo completar la tarea de aquella: despertar a los pobres inquilinos que sufren de sueño ligero.

Dónde estás mama mamita el ruido qué pasa el calor no veo en la ventana hay alguien mamá quién está dónde está mamá tengo miedo qué pasó que me calle por qué me grita ahora yo la quiero no puedo dormir que me duerma sí es lo que quiero huele raro no-puedo-ya-sueño-mamá-ventana-agua cae ya me duermo…

Afuera todo era silencio. Desde la ventana de su departamento podía ver hacia abajo las casas de los vecinos. Por ahí una luz prendida. Una lámpara mata insectos colgaba sobre una ventana iluminando las cortinas con un color morado, por momentos azul cuando el humo del cigarro pasaba ante sus ojos. Detrás de la lámpara y por entre las delgadas cortinas, podía verse en el interior del cuarto a una mujer desnuda rodar de un extremo al otro de su cama. Extendía los brazos, se tapaba la cabeza con la almohada y tiraba manotazos bruscos de vez en cuando. Era un bello espectáculo para la mirada cansada que junto a la ventana fumaba.

Quién será ella bendito calor no sólo me salva de gastar el poco gas que queda en el tanque sino que hace que esa tipa se revuelque en su cama desnuda no la reconozco es de esas que no compran en la recaudería prefiere ir al super el super antes ya no con las tarugadas que hace una se terminan los lujillos el super el calor bendito calor malditos moscos que el cigarro espanta los moscos sí claro mis piernas parecen fresas malditos moscos de veras que está chula la muchacha senos jóvenes antes ya no con las tarugadas que hace una a esa edad antes ya no bendito calor y esa tonta sigue espantando moscos se ve que su lamparita no sirve para un carajo los moscos chingá la puta bomba ya valió madres ahora qué chingados es la bomba cállate niña que despiertas a todo el edificio y si no se calla esa vieja de la puerta va a estar jodiendo mañana y ahora por qué no se calla que ya no pasa nada mamita sí ahora sí ni con la nalgada se calla bueno ya no puede despertar a nadie ya despertó a todos sí duerme mejor los niños se duermen rápido si se les da una buena nalgada pero qué chistoso hacen cuando tratan de calmar sus chillidos respiran bien cortado ya por fin al fin antes ya no con las tarugadas que hace una pero no como esa chamaca sigue dando jiros de veras que está chula bendito calor bendita lámpara ya todo callado otra vez esta niña antes ya no quién me viera con una hija con una hija si lo que quiero es meterme por esa ventana y divertirme un rato con esa chamaca de veras que está chula la muchacha…

La bomba se detuvo, pero el agua seguía cayendo en los tinacos del viejo edificio de departamentos. El sonido calmó a la niña, relajó a todos los que despertaron por su llanto, hizo que la joven desnuda se olvidara por un momento del calor y los mosquitos, sólo así consiguió dormir, ignorar esos pequeños detalles que en verano se vuelven grandes molestias. El sonido del agua cayendo llevó a la mujer de la ventana a encender otro cigarro mientras miraba a la joven desnuda, mientras dejaba resbalar su mano izquierda desde sus cabellos, rozando su cuello, seno y cintura, hasta perderse entre sus piernas. Asomarse, perderse, asomarse, perderse, asomarse, perderse, asomarse…


(Nota para Sofía criticona: Sí, la ausencia de signos de puntuación es intencional.)

3 comentarios:

Lidia dijo...

ande pues, cómo mi post pudo inspirar un post de mujeres desnudas y acaloradas?
Ahí tienes el calor y como todo se magnifica con su molesta presencia. El mundo se hace más molesto con el calor. Prefiero el frío y abrigarme en mil chamarras y tomar tecitos, cafecitos, chocolatitos todos calientitos. No, no, el calor es insoportable y tiene a la gente irritada todo el tiempo.

Princess Momo dijo...

¿Vivirán esas mujeres en Monterrey? No lo creo, aquí te acostumbras al calor porque te acostumbras... ¡Casi 40ºC ayer!
Pero dormí mejor que otros días que hace mucho frío.
¡Saludos desde acá!

jf.yedraAaviña dijo...

eso mero! completamente de acuerdo con ambas... fuchila el calor!

Saludos!!