miércoles, 21 de marzo de 2007

De la Logicidad

ADVERTENCIA: El siguiente post es sumamente aburrido y se encuentra plagado de inconsistencias y errores... Éntrenle bajo su propio riesgo. Aahh.. y agradezco a los autores del blog titulado *La polémica viva* por haberme inspirado para escribir este post, pero también los maldigo porque tenía mucha tarea y me hicieron perder mi tiempo con él…. jaja


DE LA LOGICIDAD

La Lógica es algo presente en el lenguaje, en el pensamiento y en el mundo. Comencemos por ver de qué forma el mundo es lógico.
Se podría pensar que el mundo es lógico, por el hecho de que podemos encontrar un orden en él. Y ¿qué mejor ciencia que la física para asegurarnos la presencia de dicho orden en la naturaleza y en el mundo? Pero aún con aquello que nos descubre esta ciencia podemos dudar acerca de la logicidad* del mundo. Aún aceptando que el mundo tenga un orden en sí mismo, no podemos afirmar tajantemente que dicho orden sea lógico. Lo más que podemos decir es que el mundo se nos presenta como algo lógico, que el mundo se comporta lógicamente cuando está ante nuestra vista; y cuando no lo está, es inútil tratar de averiguar si se comporta lógicamente o no, ya que para averiguarlo tendríamos que dirigir nuestra mirada hacia él. Por estas razones hay que considerar al mundo como algo lógico sólo en la medida en que éste se encuentra en relación con un sujeto, con alguien que es capaz de percibir el supuesto orden del mundo.

Ahora bien, también decimos que nuestro pensamiento, es decir, el pensamiento del sujeto, es lógico. Pero ¿en qué sentido lo decimos? Podríamos pensar que nuestra forma de pensar es lógica independientemente del objeto del pensar. Es decir, la estructura del pensamiento es lógica, no su contenido. Pero esto tiene el mismo inconveniente que el pensar la logicidad del mundo como independiente del sujeto. ¿Cómo podríamos saber si nuestro pensamiento se comporta lógicamente al margen de aquello sobre lo que éste versa, si al investigarlo el pensamiento es el objeto mismo del pensar? Nuevamente nos topamos con una restricción sobre lo que podemos decir acerca de la logicidad del pensamiento, esto es, que el Pensamiento sólo es lógico cuando se encuentra unido a un pensamiento particular. Hasta aquí, creo yo, hemos logrado unir al mundo con el pensamiento, ya que aquello sobre lo que versa el pensamiento, es decir el objeto del pensar, es el mundo y nada más que él, entendiendo al mundo como la totalidad de los hechos. Es decir que el pensar es la actividad que resulta del encuentro entre el mundo y el sujeto, ya que no podríamos hablar del mundo sin sujeto ni del sujeto sin mundo, y para hacerlo más claro, no podemos considerar a los hechos sin el pensamiento, ni el pensamiento sin los hechos. Esto nos trae a otra conclusión. La logicidad no se da en el mundo ni en el pensamiento de manera independiente. Hasta aquí, la unión de pensamiento y hechos es lo único que podemos llamar lógico. Pero como también decíamos, existe algo más a lo que atribuimos la característica de ser lógico, me refiero al lenguaje.

El lenguaje no comparte las mismas características que el mundo o el pensamiento. La diferencia radica en que éste es una creación. No intento afirmar que el mundo, y junto con él nosotros mismos, no seamos el producto de un ente creador; de Dios. Simplemente pretendo afirmar que no es posible saber esto. En todo caso el lenguaje es una creación del sujeto, y en eso es distinto al mundo y al Pensamiento. Y ¿qué es lo que hace el lenguaje? ¿acaso no intenta afirmar cosas acerca del mundo, es decir hechos? Eso que se afirma del mundo parte de un sujeto, y como tal, corresponde al pensamiento que éste tiene acerca del mundo. Es decir que el lenguaje no es un reflejo del mundo, sino que, es un reflejo de la unión mundo-sujeto, o bien hechos-pensamiento. Y como tal, podemos decir que comparte con aquello de lo que es reflejo la característica de ser lógico.
Es esto lo que más interés despierta en mi. No podemos decir que el mundo sea lógico, ni siquiera podemos decir que el pensamiento sea lógico. En cambio, podemos afirmar que el lenguaje es lógico. Y podemos decir que lo es con independencia del pensamiento y del mundo. Aún cuando dicha independencia no sea genealógica. No podemos saber si el origen de la logicidad se encuentra en el mundo o en el pensamiento, pero podemos estar seguros de que ésta se mantiene, o subsiste, en el lenguaje.

La verdad de la idea de que la mente ordena al mundo, encuentra su punto de apoyo en el presupuesto de que es la mente (el Pensamiento) el portador de la logicidad. Basta con hacer un cambio en la afirmación anterior, conforme a lo que hemos venido considerando, para llegar a otra afirmación mucho más violenta y tal vez contra-intuitiva: El Lenguaje ordena al mundo. Es cierto que el orden puede, o tal vez debe, proceder del sujeto; pero al crear el lenguaje, el pensamiento crea un instrumento para ordenar a la totalidad de los hechos. Esto no significa que antes de crear al lenguaje, el pensamiento ordenara al mundo de otra forma o con otro instrumento. Antes bien, el Pensamiento no puede acercarse al orden del mundo sin el lenguaje. Si tratara de acercarse al mundo haciendo a un lado el lenguaje no podría encontrar un orden y por lo tanto, su relación con los hechos se limitaría únicamente a la contemplación sin llegar jamás al entendimiento o, mejor dicho, al conocimiento. El acercamiento de la mente al mundo se va dando a la par de la creación o aprensión del lenguaje.

Estas consideraciones me llevan a afirmar algo que es preciso explicar: No se puede afirmar algo ilógico. El lenguaje, como ya veíamos, es el portador de la logicidad, y como tal no puede haber algo en él que carezca de lógica. Claro que se puede decir algo carente de significado como “Adj asdhjkl kljakld huy”, algo gramaticalmente incorrecto, como “Salomón hambre tener”, algo semánticamente incorrecto como “El cuadrado es redondo”, pero aún así no podemos decir algo ilógico. En el primer caso, proferir algo que no posea significado, equivale a no emplear lenguaje alguno, por lo tanto carecerá de lógica la proferencia “Adj asdhjkl kljakld huy”, pero carecerá de ésta precisamente porque no pertenece al lenguaje, es decir, no se está afirmando algo, simplemente se están emitiendo ciertos ruidos o manchando una hoja de papel . En el segundo caso tenemos un trozo del lenguaje que no está siendo usado correctamente, pero eso no le quita lógica a lo que se dice. Esto puede verse apoyado por el hecho de que en un lenguaje lógico como el cálculo de predicados, no se requiere de una distinción entre las oraciones “Salomón hambre tener” y “Salomón tiene hambre” ya que bien podemos decir Hs en donde H sería la propiedad de tener hambre y s la constante que hace referencia a Salomón. El tercer caso es el más complicado, ya que parece contradecir ciertos principios lógicos. Pero viendolo del mismo modo que el ejemplo anterior, no tiene nada de ilógico afirmar que “El cuadrado es redondo” bien lo podemos representar como ∃x(Cx∧Rx). El hecho de que una oración sea falsa no implica que sea ilógica.

Es muy probable que esta última parte resulte bastante oscura e inclusive errónea en muchos aspectos, pero realmente agradecería cualquier crítica. Ya que son ellas las que posibilitan un mejor planteamiento de las ideas, así como el rechazo de éstas en caso de que las dudas no puedan ser suficientemente aclaradas o resueltas.

* La verdad es que nunca había escuchado esta palabra, pero creo que sí existe.

5 comentarios:

Beto Perdido dijo...

Hay quienes te dirían que no es la mente del individuo la que da orden y logicidad al mundo, sino que es el mismo lenguaje el que nos obliga a los individuos a hablar con orden y lógica sobre el mundo. No obstante, algunos neopositivistas insistirían que la lógica también está en el uso de términos con conexiones a la experiencia y/o al sentido común.

Beto Perdido dijo...

y te dirían que en tales casos no es posible siquiera de determinar la verdad o falsedad de la proposición "sinsentido" (lógico, por supuesto).

Saludos

jf.yedraAaviña dijo...

Gracias por tomarte el tiempo pa leer estas ondas aburridotas… jeje
Unas cuantas preguntitas nomás don Beto:

¿cómo podría el lenguaje ordenar al mundo con independencia de la mente?
Creo que al final yo no digo que sea la mente por sí misma la que ordena al mundo, sino sólo a través del lenguaje (dándole su lugar muy peculiar a los hechos o al mundo).
¿Qué tipo de términos no tienen conexión con la experiencia? Del sentido común ni hablar, hay muchas expresiones que no se conectan con éste. (pero la verdad no veo cómo encaja esto en la onda en la que estamos.)
¿a qué te refieres con proposición “sinsentido”?

Y la ultima pregunta que por lo general resulta ser la más importante, o por lo menos en este caso así es:

¿Y qué me dices tú?

Beto Perdido dijo...

Algo sobre metafísica:

Independencia del individuo, no de la mente. La mente sería sólo un medio por el cual el lenguaje se ordena a sí mismo. Creo que es algo que más o menos defenderían los estructuralistas. No es el individuo creador del lenguaje, como tú afirmas. Mas bien es el lenguaje el que antecede y atraviesa al sujeto; condicionando su habla y su experiencia: su mundo.

Mundo, lenguaje y pensamiento son cosas que se encuentran esencialmente unidas. Ahora mismo no veo la manera en que puedan disentir entre sí radicalmente.

Con "sinsentido" me refería a las proposiciones señaladas por Carnap: "el alma es ácida". No encontramos forma alguna de determinar la verdad o la falsedad de esta oración, razón que la excluye de la lógica hacia el sinsentido.

Yo no estoy muy seguro de saber qué decir aún. Considero que el lenguaje efectivamente antecede al individuo, sin embargo, creo también que éste no es condicionado absolutamente por aquel. Tengo la convicción de que la filosofía halla nuevas realidades a partir de la intuición, y categoriza un nuevo lenguaje para poder expresar dichas experiencias. Con lo que en cierta medida escapa del "determinismo lingüístico". Debo revisar más detalladamente estas ideas.

jf.yedraAaviña dijo...

Sé que estoy mezclando distintos tipos de dependencia en este post. Es algo que no tengo muy claro, aunque no siento estar cometiendo algún error. Pero, por otra parte, se me hace raro el tipo de indeterminación de las oraciones del tipo “el alma es ácida”. Yo creo que la indeterminación no sería lógica, sino epistemológica. Obviamente desde una visión pragmática del lenguaje podríamos identificar ambas indeterminaciones; pero la pragmática no me ha convencido aún, y menos Carnap, al que he leído poco.

saludos.