miércoles, 27 de agosto de 2008

La última vida en el universo


Del director Pen-Ek Ratanaruang. (La película es sólo pretexto para escribir. Pero es una muy buena película.)

Distancia y sueños que quedan para nosotros ocultos. Momentos y luces encarnadas entre líneas. Colores... tan importantes son los colores. La distancia no sólo está; es y transcurre. Pero sin líneas, colores y sueños, no. Instantes. Relámpagos silenciosos. Sólo así abarcamos lo que… lo que ahí.

Sombras no hay sin algo que cubrir.

Hoy no tengo espacio en el librero. No hay mucho espacio ya en el cenicero. Sin embargo hay gran cantidad de instantes en ambos. Son como debe ser cada palabra en ellos, cada ceniza en ellos. Una cortina en casa de mi abuela, dejando pasar la luz por pequeños espacios. Alguna vez dormí en el sillón de su casa. Alguna vez desperté a media noche. La luz de la calle sólo podía invadir la sala por esos pequeños espacios.
Cada palabra debiera ser como ellos, abriendo una inmensidad a sus espaldas.

Y hay veces que la inmensidad nos aplasta contra el frente. Y sólo podemos marcar pequeños agujeros en él. Y seguimos sintiendo la inmensidad que quiere escapar al mundo. Aquella que desde dentro oprime cada víscera y expande el cuerpo. Esa misma que es contenida por aquella que oprime por detrás de las palabras ajenas, y oprime las vísceras desde fuera.

Todo se reduce al habla. Todo se reduce a la vida de las palabras. Y en medio quedamos nosotros. Condenados a soportar el lenguaje. Lo terrible que, cuando somos capaces de soportarlo, señalamos con la palabra que se consume por su ombligo. ‘Bello’ es la palabra, y bella es ‘la palabra’.

4 comentarios:

Lidia dijo...

pues tengo que ver esa película a ver si escribo algo así como lo que tú escribiste.

Saludos

jf.yedraAaviña dijo...

pues cercano a una buena película, música tranquila, y mucho sueño y cansancio, parece que resulta natural escribir cosas.

y sí,, la película es muy buena,, no la pude ver completa,, pero alcancé a ver más de la mitad. me parece que es del 2003... si llegas a verla en un puesto de piratería cómpratela.. jojo

saludos, besos y abrazos Lidita!!

roberto dijo...

De la película tengo muy vagos recuerdos. Sé que la renté y la vi en la sala de mi casa la tarde de un viernes 29 de septiembre de 2006; también recuerdo quién me acompañó a verla. Pero...

¿La película empieza con un accidente automovilístico en que muere una de las chicas, cierto?

El elemento que sí tengo presente es el gran desorden que hay en la casa de la sobreviviente. Según yo, cada cosa tirada implica un evento del pasado que permanece en calidad de huella. De manera que el gran desorden no es otra cosa que una nostálgica colección de recuerdos que rehusa "limpiarse", y así es que el director acentúa la pesadumbre de la soledad de los personajes.

Mm, los trajes de sailor moon son muy sexy.

jf.yedraAaviña dijo...

mmm... pues del inicio de la película no sé,,, no lo pude ver,, pero la escena del accidente se repite algunas veces después...

sí,, el desorden es bastante llamativo, aunque no dura mucho cuando llega el muchacho a esa casa...

no estoy tan seguro con eso de los recuerdos... pero como no la vi completa no estoy seguro... pero al final el tipo desordena su propia casa,,, cosa que me hace pensar que no son cosas que tengan que limpiarse...

jeje... los trajes... mm... las chicas son bastante atractivas, pero los trajes no los siento tan sexys...
me gustó la película... tendré que verla completa algún día...

saludos!