jueves, 26 de julio de 2007

El pequeño reto del tarado...



Estos últimos días un pequeño problema me ha venido rondando la cabeza… ¿Podemos dar un ejemplo de “objeto” que envuelva todas las características de su clase, es decir, de la clase de los objetos?
A simple vista pudiera parecer una pregunta sacada de la manga, pero al plantearla estoy pensando en el contexto del Tractatus… sí…. Los objetos tractarianos, para sonar un poco más mamón… el problema con Wittgenstein es que no nos da ejemplos de lo que para él es un objeto… pretendió hacer a un lado dicho problema alegando que esa no era una tarea propia del lógico… tal vez tarea del científico… pero no del filósofo en todo caso… pero eso claramente no nos dice mucho. Lo que propongo ante tal problema es lo siguiente.
Supongamos que tratamos una proposición como una función, es decir, que en una proposición elemental sustituimos los nombres por variables. Ahora bien, la variable podrá ser saturada por nombres, y dependiendo de éstos, la función o proposición adquirirá un valor de verdad, pero no sólo esto, sino que los nombres, y con ellos la proposición, adquirirán un sentido. Lo que intento afirmar es que dependiendo de con qué nombre saturemos la variable obtendremos un significado para éstos, y el significado de un nombre podrá variar dependiendo de la función que éste haya saturado. Ahora bien, el nombre hace las vecen en la proposición del simple lógico, es decir el objeto, y en este sentido es la parte más simple de la proposición; pero sólo adquiere un significado en el contexto de ésta. Si cambiamos la proposición de la que es parte el nombre, y con ella los nombres con los que se relaciona, podríamos llegar a concebir lo que antes tomábamos por nombre como algo que no es un simple lógico. De este modo, lo que en el contexto de una proposición pudiera ser un nombre, y por lo tanto llevarnos al objeto del cual hace las veces en la proposición, podría servir como un ejemplo de “objeto”, pero éste no serviría para “la clase de los objetos”, ya que en su ocurrencia en otra proposición podría no ser un simple lógico, y por lo tanto, en ese caso, no sería un ejemplo de objeto.
Así es que en una proposición que ponga en relación dos células humanas, cada célula será considerada como un objeto, al igual que en una proposición que ponga en relación a dos seres humanos, cada ser humano será considerado como objeto, aún cuando materialmente los seres humanos sean complejos formados de células humanas, y en ese sentido no sean simples. Es por esto que, por el momento, considero posible el dar un ejemplo concreto de objeto, pero no que la clase a la que pertenece dicho objeto, es decir su nivel de simplicidad, sea característico de la clase a la que pertenecen “todos” los objetos.
Resumiendo un poco, es posible que la tarea del científico lo lleve a descubrir los componentes últimos de la realidad, pero éstos no serán los únicos objetos, en el sentido de aquello que puede ser representado por un nombre. La simplicidad lógica no es una cuestión material o empírica… es más bien tarea del lógico el determinar cuándo un nombre es realmente un simple lógico y cuándo debe ser tomado de otra forma…
Se me podrá reprochar que, al ver a la proposición como una función, no podemos decir que una literal (variable o constante, da igual) unas veces sea un nombre y otras veces no,,, pero esto no es lo que estoy diciendo… Digo que el lugar de la literal, es decir la variable, puede ser saturada unas veces por una función y otras por una constante (obviamente una función no puede ser su propio argumento,, pero otra sí)… ahora bien,, una función (concepto), al ser saturada, podrá tener como referencia una entidad del mundo digamos ‘una calabaza’… y al mismo tiempo, en una función distinta se podrá saturar la variable con un nombre que haga las veces de dicha calabaza… así es que la calabaza puede entrar en el lenguaje por medio de signos de una forma lógica distinta:: en un caso una función y en otro una constante o nombre…

Hay varios problemas con esta forma de solucionar el problema de los ejemplos de objetos tractarianos… incluso sin llegar hasta Wittgenstein,,, creo que basta con el tarado de Frege para refutar lo que digo… (aclaro que tarado no es insulto,,, simplemente me gusta la palabra…) así es que espero que alguien pueda decirme que soy un tarado (ahora sí como insulto) y que me diga el por qué!!!!.... si alguien lo hace se ganará mi respeto y a parte… mmmm… pues un helado si quiere…