domingo, 15 de agosto de 2010

Me gusta cuando dejo de escuchar.
Cuando tu voz hace de la piel de las palmas de mis manos todos mis sentidos.
Me gusta regresar. Encontrar de nuevo el murmullo del mundo
Y darme cuenta de haberme perdido en un único sentido.

Me gusta respirar y encontrar en tu nuca el abismo del mundo.
Y sentir la locura recorrer mi cráneo hasta ocupar cada espacio del mismo,
Me gusta sentir que tus aromas son las sombras que borran el mundo a mis espaldas.

Me gusta cuando encuentro el camino de regreso,
Cuando en tu silueta me he perdido
cuando de tu cuerpo regreso al mío,
y te encuentro como antes, sin haber notado mi partida.

Me gustas.
Me gustas tanto.