viernes, 21 de noviembre de 2008

Paréntesis camino al metro

Ella camina conmigo... (Cada golpe de tacón era un explosión absorbente del silencio que suponía la soledad de aquellos pasos a quienes acompañaba mi caminar.
El eco que producían mostraba la inmensidad del mundo que quería llenar mis oídos, y ellos tenían que llenarse con tan sólo taconazos.
No me aturden los tacones. Me aturde el eco de aquel caminar ausente, de aquellos pasos dados sin tacones.)... caminamos.

4 comentarios:

Dr. Tschaicosby dijo...

me encanta el poder del paréntesis...

Lidia dijo...

es cierto, entro a mi blog y allí directo al tuyo, o sino, simplemente direco al tuyo. Es que me gusta mucho.

De dónde sale todo lo que escribes?

Saludos

Lidia dijo...

es cierto, entro a mi blog y allí directo al tuyo, o sino, simplemente direco al tuyo. Es que me gusta mucho.

De dónde sale todo lo que escribes?

Saludos

jf.yedraAaviña dijo...

Juandieguito: es increíble ese poder. Aveces es sólo la expresión de algo al parecer interno o personal,otras veces es más bien el lugar para las dudas, otras veces sólo guardar algo para después, otras, un mero comentario al aire, y esto se extiende mucho, muchas posibilidades para el poder del paréntesis.

Lidita: Gracias! me gusta que te guste, y pues no sé de dónde salen. Tal vez es sólo que me gusta pensar mientras siento (o eso es lo que quiero creer). Aveces el sentimiento no es tan intenso o grande como para disfrutarlo, tons hay que ponerle un poco de reflexión para hacerlo grandote. y así salen cositas como esta.

Saludos y besos para ambos!