martes, 27 de noviembre de 2007

domingo, 18 de noviembre de 2007

Incesto


Desde el cielo se pueden ver las montañas,
bajo suaves nubes que ocultan sus encantos.
Fijo mi esperanza en el ocaso y la mirada en la tierra,
en ríos púrpuras apenas iluminados por el sol.
Sus aguas han corrido por tiempo suficiente,
llenando la tierra de vida y muerte,
haciendo del ocaso el anuncio del fin de los cielos.

Ahí está la bella tierra,
llena de vida
y con la mirada cansada.
Perdiendo rápidamente la conciencia.

En este sueño debo ser yo la luna,
aquella luna que espera a que el sol muera para llenar de sombras el mundo.
Para hacer suya a la tierra que descansa
sin enterarse de que la luz lunar se ha filtrado entre las nubes
y ahora se posa suavemente en las montañas,
y a ratos en los valles.

Roza a la tierra la luna con sus rayos temiendo el regreso del sol,
temiendo el castigo que se le impondrá por acercarse a su hermana.
Pero no sólo teme la luna,
también goza al sentir con sus rayos de luz un cuerpo desnudo.
Un cuerpo prohibido para ella.

La tierra nunca descansa,
sólo cuando durante el día las aguas de sus ríos se tornan púrpuras
puede la luna acercarse a ella.
Recorrer su superficie sin ser notada,
revolcarse en el pecado placentero,
en aquella afrenta al sol y a la tierra misma.



-Foto de J.M.Bonilla-

Leyenda


Un niño entra en una cantina. Música, humo, llantos, risas… todo se mezcla con el olor del tequila. Sus pies tocan el piso y avanzan hacia el interior mientras provoca sonidos al despegar la suela del zapato del pegajoso suelo. Avanza esquivando codazos y recibiendo baños de alcohol que caen de los vasos de aquellos que ríen, lloran y brindan. Por fin lo ve. En la barra puede verse a un hombre dormir. Tiene una mano entre la barra y su frente; la otra sostiene con firmeza su última copa. Ya ha perdido todo el dinero que le quedaba. Se acerca a él el niño y lo toma suavemente del brazo. El hombre despierta, mira al niño, lanza una mirada a su alrededor hasta que ésta termina fija en la copa que aun queda en su mano. La bebe de un sorbo y emprende el camino a casa apoyado en el hombro de su muchacho. No es de noche, no es de día, no hay forma de saber la hora. Sólo las sombras en las calles, sólo las cansadas luces de los faroles. La distancia entre la pareja y la cantina crece a la vez que el silencio. Ni un ruido, sólo los torpes pasos del hombre por el camino empedrado le indican al niño que no se ha quedado sordo. Se detienen. El pequeño niño ya está acostumbrado a su tarea, así que no le sorprende que su padre quiera tomarse un momento para respirar, descansar, vomitar, o cualquier otra cosa. Pero esta vez es distinto. La mirada del hombre no está perdida. Mira fijamente la oscuridad al fondo de un callejón. “¿Crees en fantasmas?”, el niño no se preocupa por entender la pregunta, siempre tiene en su mente la frase de su abuela “a palabras de borracho, oídos de cantinero”, así es que contesta con un rotundo e indiferente: ¡No! ¡Ya vámonos! Pero el padre no avanza, tiene la mirada fija en la oscuridad del callejón. “Ayer vi a una mujer ahí dentro… arrastraba a un niño. Ya la han visto por esta parte del pueblo…” ¡Vámonos! El niño no tiene miedo, quiere llegar a su casa a dormir. Él ya ha visto al niño y le han contado sobre la mujer que lo arrastra. Pero cómo pensar en fantasmas si él lleva a uno del brazo. Nadie espera al niño y al padre en casa. La madre ha muerto. Nadie en el pueblo se interesa por ellos. Con la soledad brotándole del corazón, el niño espera que algún día la leyenda del pueblo no sea la de la señora que arrastra a un niño, sino la del niño que arrastra a su padre borracho por las calles, entre sombras y a la luz de los faroles. La leyenda de un hombre sin sombrero y un niño sin vida. Sabe que es la única forma en que le está permitido desear la muerte.

Si la noche se pusiera más oscura,
no encontraría ni un sol en ella.
Si las estrellas quisieran brillar más,
las apagaría con una sola mirada.

Si intentara correr con la locura en la mente,
con el dolor y la alegría tan amargamente mezcladas,
No podría.
Simplemente no puedo,
siempre tengo que buscar algo más allá de las lágrimas.

Con la espalda contra la hierba,
siempre tengo que buscar
más allá de las hojas iluminadas en cada rama,
en cada árbol.

Y que me lleven las sombras,
y que me escupan en el rostro,
¿Qué más necesito para sentirme vivo?

Y púdrete, pequeña luna, en tus encantos.
No me regales un beso.
No lo quieres.
No me hables.
Olvídame aunque te busque.

Y que esta noche hable el odio.
Y que esta noche hable el olvido
y la desesperanza.

Siempre tengo que buscar
más allá de las hojas iluminadas en cada rama,
en cada árbol…
hacia el cielo oscuro
y las demás ramas entre sombras.

sábado, 17 de noviembre de 2007

La velada del Diente de León


Ahí está ella de pie ante el público. Su mirada intenta evadir las miradas curiosas que intentan ver más allá de sus ropas.
Nunca le fue fácil tocar públicamente. Se sentía indigna de la atención de las demás personas, de desconocidos que esperan, escuchan y aplauden. Pero ahí estaba, mirando al vacío, mirando las siluetas cubrirse por sombras que su mirada ponía entre ellas. Tomo asiento frente a su instrumento, colocó la partitura en él y sus manos también. Respiró profundamente y dejó que sus dedos danzaran bajo el brillo de las miradas ajenas. Así se olvidó de la gente. Ahora sólo existen ella y el instrumento; aunque no son dos cosas sino una, ambos se diluyen lentamente hasta ser sólo música.

Pero la música comenzó a ser rodeada por sombras y destellos, fantasmas que aguardaban el más leve titubeo ansiando una gran caída. La música se sentía desaparecer, convertirse en mujer e instrumento de nuevo. Y en esa lucha de tenciones se encontraba esa mágica conciencia hasta que dos fantasmas cobraron rostros. Murió la música y sólo quedó una mujer, en una sala, frente a un instrumento. Sentados entre los ajenos se encontraban el esposo y el amante. Ni una sola silla los separaba, juntos la miraban. Ambos teniendo por objeto de visón aquél mismo que del corazón tenían.

Palideció. Todo parecía haberse detenido pero, de entre el público, sólo aquellos que menos atentos a la música se encontraban pudieron notar algo; sólo aquel leve palidecer en el rostro de la intérprete.

Siguió tocando. Volvieron las sombras, los destellos y fantasmas, pero los rostros de aquellos dos permanecieron distintos y atentos, impidiendo que regresara la música, sólo la interprete, el instrumento y la danza mecánica de los dedos que obedecía a los signos en la partitura.

Terminó el concierto, terminó la farsa y la danza. Los ajenos aplaudieron… los distintos hicieron lo mismo mientras intercambiaban opiniones, susurros y palmadas en la espalda. La música muere y las cenizas forman una intérprete, la intérprete se separa del instrumento y queda una mujer caminando entre sombras hacia sus hombres, esquivando saludos, halagos y aplausos; con la mirada perdida, con el corazón escurriendo. Sus pasos se vuelven lentos y pesados mientras más se acerca a sus amantes. Pareciera que las metamorfosis que ha sufrido hubieran dejado su cuerpo exhausto. No se imagina que aun le faltan varias mutaciones. Pondrá sus labios en los de su esposo, los pondrá luego en la mejilla del amante sin contrato. Y así, con el corazón chorreando y el cuerpo desfalleciendo no será mas una mujer: pequeño fantasma perdido entre sombras, pequeña daga ligera colgando del péndulo de un viejo reloj. Únicamente un diente de león bailando entre brisas encontradas, sin decidirse por cuál de ellas dejarse deshojar.

No pudo más. Dejó a los vientos rozarse en su ausencia, pidiendo tiempo para retocar su rostro. Caminó de nuevo entre sombras, palmadas, miradas, llamadas que no hallaban respuesta. Cruzó la puerta y caminó hacia el espejo. Miraba su rostro mientras juntaba suficiente agua en sus manos, suficiente como para limpiar perfectamente el espejo, como para que su rostro se borrara de él. Enjuagó su mirada para confundir las lágrimas con el agua, pero no pudo hacer desaparecer del espejo su rostro, aunque sí de su corazón la duda.

Salió del baño. Volvió a evadir al público que seguía rondando por los pasillos del edificio. Llegó con aquellos que la esperaban en una plática incómoda; y en ese mismo momento ignoró el contrato y la ausencia del mismo. Ahora no distinguió entre el amante legal y el bandido.
Montó en cólera el portador del contrato mientras que el otro hombre palidecía sin poder explicarse lo sucedido. Pronto las palabras brotaron de los labios aún húmedos de los amantes; insultos, mentiras, miradas fulgurantes. Rápidamente el espectáculo de los amantes se vio rodeado de sombras y miradas curiosas.

Mientras tanto, ella caminó de nuevo entre sombras. Subió las escaleras hasta el último piso dispuesta a enfrentar su última mutación. Una fuerte brisa era ahora su público, los destellos que antes fueran las miradas entre sombras, ahora sólo eran las luces veloces que recorrían el asfalto.
Había hecho del vacío su instrumento.

-Charles Macdowell-

viernes, 16 de noviembre de 2007

je retournerai, mais non bientôt…


Je reviendrai, avec des membres de fer, la peau sombrée, l'oeil furieux...

Iré allí y volveré con los brazos de acero, la piel oscura y la furia en los ojos...

Le combat spirituel est aussi brutal que la bataille d’hommes.

Toutefois, je dirais, comme la bataille entre des hommes et femmes,
ou mieux encore, entre aimés et amants.


Siempre tengo que buscar
más allá de las hojas iluminadas en cada rama,
en cada árbol…
hacia el cielo oscuro
y las demás ramas entre sombras...

En toda mujer de letras hay un hombre fracasado...

Je reviendrai…

jueves, 15 de noviembre de 2007

me regalaron un libro!! =)

24 abril del 2007

Se detuvieron mis ojos
ante un cielo negro,
sin luna,

La mirada de mis ojos
tocó la soledad
sin encontrar los sueños.

Se detuvieron mis ojos
ante un vientre vacío:
tierra baldía, mar sin el agua.

¿A dónde ir
si no se puede volar?

La mirada de mis ojos
se detiene
ante el vacío de mi alma.

-Rubén Alfonso Dávila-

miércoles, 14 de noviembre de 2007

102 preguntas inutiles que me alegraron la noche.

1. Nombre? Juan Francisco
2. Por quien te dieron ese nombre? A mi madre le gustaba el nombre Juan y mi padre se llama Francisco
3. Le pides deseos a las estrellas? No.
4. Cuando fue la ultima vez que lloraste? Mm… hace un mes.
5. Te gusta tu letra? Algunas veces, pero son pocas.
6. El pan te gusta con que? Que pregunta tan rara, por no decir tonta. Pero me gusta con carnes frías y aderezos.
7. Cuantos hijos tienes? Ninguno.
8. Nombres para tus hijos? Ni idea… tal vez Arturo, pero que su madre decida.
9. Si fueras otra persona, seri as tu amigo? que amigo?? No.
10. Tienes un diario de vida? Sí, aunque no llevo mucho con él.
11 .Eres Sarcastico? No creo.
12. Saltari as con paracaidas? Gratis, claro.
13. Cual es tu cereal preferido? Nunca como cereal.
14. Te desabrochas los zapatos antes de sacartelos? No.
15. Crees que eres fuerte? No.
16. Postre Favorito: Gomilocas Chesquitos.
17. Cuanto calzas? 8.5 ó 9.
18. Rojo o Rosado? Rosado (no hay vino rojo).
19. Que es lo que menos te gusta de tu fi sico? Mis uñas.
20. A quien extrañas mucho? A todos mis amigos, casi no los veo.
21. Te gustari a que todos a quienes les enviaste este mail te lo respondan? No se lo envié a nadie.
22. Que color de pantalones y zapatos tienes puestos? Azules, azules.
23. Lo ultimo que comiste hoy? Un dulce llamado ‘Mangomis’.
24. Que estas escuchando en este momento? Vow de Garbage.
25. Que cancion te gustaria que te dedicaran? No one like you de Scorpions.
26. Tus colores favoritos? Negro, morado, verde.
27. La ultima persona con que hablaste por telefono? Changos,,, no me acuerdo, nunca hablo por teléfono, lo odio.
28. Lo primero que le miras al sexo opuesto, que te gusta? El estilo.
29. Como te cae la persona que te envio esto? Chido.
30. Trago favorito? Cerveza, pero como no es trago en sentido estricto,, mm.. pues whisky.
31. Deporte favorito para ver por tv? Ninguno… surf tal vez.
32. Color de Pelo? Negro.
33. Color de ojos? Negro.
34. Comida favorita? Imposible de responder.
36. Peli cula de terror o final feliz? Terror.
37. Ultima peli cula que viste en el cine y con quien? Oliver Twist, solo.
38. Di a Favorito del año? Nunguno en especial, aunque en navidad siempre hay de todo, risas, llantos, golpes, chupe, café, etc...
39. Invierno o verano? Invierno.
40. Besos o abrazos? Abrazos y besos.
42. Quien crees que te respondera? Nadie, como ya dije no lo envié.
43. El que menos crees que lo hara? Pppfff…
44. Que libro estas leyendo? ‘El nacimiento de la tragedia’/Nietzsche, ‘Obras completas’/Trakl, ‘Tractatus logico-philosophicus’/Wittgenstein, ‘Caudal de plata’/Alfonso Dávila, ‘Tratado teológico-político’/Spinoza, ‘El ser y el tiempo’/Heidegger, creo que ya, y también creo que debería estarlos leyendo en lugar de responder tarugadas.
46. Que viste anoche en la tele? Dr. House.
47. Rolling Stones o Beatles? Beatles.
49. Eres feliz? Si eso significa que no cambiaría mi vida por otra, pues sí, pero es complicado definir la felicidad.
50. Cuando cumples años? 4 de septiembre.
51. Que quieres ser de mayor? Mmm… pues muchas cosas.
52. Apodo: Yedra, yedrita, y un tarado me dice ‘chino’.
53. Edad: 22.
54. Lugar de nacimiento: D.F.
55. Signo del zodiaco: Virgo.
56. Estado civil: Soltero.
57. Equipo de futbol: ninguno.
58. Profesion: estudiante.
59. Un dibujo animado: Homero, Gir, etc.
60. Una película: pues hoy vi ‘El discreto encanto de la burguesía’.
61. Una fruta: Durazno.
62. Lugar de Vacaciones: Vallarta.
63. Un lugar de luna de miel: Cualquier lugar con mucha nieve.
64. La mujer mas linda: ¿Linda, guapa, sexy, bonita, buena, apetecible, atractiva? Las diferencias son muy grandes. pero así, linda tal cual... hay una chica muy linda en mi clase de metafísica, no es guapa, no es bonita, no es atractiva, sólo es linda... y pues no sé cómo se llame.
65. Peor defecto de una persona: que sea estúpida.
66. Mayor virtud de una persona: que no tenga arrepentimientos.
67. Un buen recuerdo: un camino empedrado de noche mientras llovía.
68. Que te hace llorar: depende de la situación porque sólo lloro cuando quiero, entonces puedo escoger.
69. Que te hace reir?: lo absurdo.
70. Que no perdonarías nunca?: que me mataran, todo se puede perdonar mientras se esté vivo.
71. A quien odias?: a nadie.
72. Te casarías?: sí.
73. Tendrías hijos?: sí.
74. Cuantos hijos tendrias?: eso no me interesa, aunque 3 es un buen número.
75. A quien le darias un beso si lo tuvieras al lado tuyo?: a nadie.
76. Alguien a quien le debes mucho: ¿deber? Creo que a nadie, aunque en cierto sentido a todos los que conozco.
77. Insulto que siempre tienes en la punta de la lengua: Tarado.
78. Seven up o Sprite?: Sprite.
79. Tienes buen humor?: eso creo.
80. que te pone de mal humor?: casi nada, bueno, la gente tonta.
81. Te emborrachaste alguna vez? Jajaja… ¿qué clase de pregunta es esa? No lo hago tan seguido como quisiera, pero sí seguido.
82. Tomas? Solo en compañía.
83. Fumas? Si, según yo mucho.
84. Los amigos son para siempre?: el cariño por los amigos sí.
85. Hay alguien enamorado de vos?: no lo creo.
86. Eres muy criticon?: sí, aunque no en voz alta.
87. Eres tierno?: más bien cursi.
88. El día o la noche? Noche. Pero también se puede dormir de día.
89. Tienes paciencia?: demasiada.
90. Alguna vez has faltado a clases solo porque estaba lloviendo? Creo que no, pero falto mucho sólo por tener sueño.
91. Que color de ropa interior traes puesto? Negro y azul.
92.Aparte de tu familia y amigos, amas a alguien en especial?: sí.
93. Eres celoso(a)?: no.
94. Cafe o te?: café.
95. Has mentido en algo: claro, pero llevo muchos años sin mentir.
96. Eres ordenado(a)?: no.
97. Gato o perro?: perro, guácala los gatos.
98. Mar o montaña?: los dos.
99. que mas te gusta hacer?: estar con mis amigos, aunque nos la pasemos viéndonos las manos.
100. Tu mayor secreto: tengo secretos, pero con la pregunta adecuada pueden dejar de serlo. Me gusta pensar que no tengo nada que esconder.
101. Universidad?: UAM
102. Algun deseo a tus amigos: que vivan como gusten y que mueran lenta y dolorosamente, o drogados.

lunes, 12 de noviembre de 2007

¿Canto al mundo?

No le cantaré más al mundo
ni a mi alma le entregaré una mirada profunda.
¿Por qué no podemos confundirnos con la hierba de los bosques?
Ser luz bajo luz, sombras entre sombras.
¿Qué pecado nos ha traído la condena del despertar cada día con conciencia?

Siempre somos luz sobre sombras y,
cuando sombras somos, nos hayamos más a gusto por ser lo desagradable,
lo que hiede.
Si hojas somos, hay un árbol que no…
Si el bosque entero somos, mares y desiertos nos rodean.
Somos pues presas de la condena al deseo incolmado,
incolmable.

Sí…
Hay infierno…
Pero se nos debe permitir salir de él de vez en cuando
para que el sufrimiento sea real.
Mundo, infierno, cielo, condena… todo es lo mismo.
No se necesitan niños en el infierno,
no por su presencia arden más fuerte las llamas.

Mientras tanto, aquí en el mundo la gente ríe y la gente llora,
y esto me revuelve las entrañas, me repugna.
Una mirada amistosa de un desconocido es igual de desagradable que una seña obscena.

De ser sinceros, gritaríamos con cada amanecer:
¡Que se acabe el mundo! ¡Que se mueran todos!

Y me reconozco en la mirada amistosa,
Y mi reflejo veo en el dedo levantado,
soy risa y soy llanto,
soy yo mismo ese hediondo y repugnante mundo.

Esto es lo que dice el discípulo de aquel hombre divino y aquel otro asombroso,
sentado entre las tumbas de aquellos pocos que han sabido llenar dignamente las páginas blancas,
que han sabido imprimir el mundo en el corazón de los hombres.

Eso ha dicho y esto hay que hacer:
El suicidio tendrá que venir por el acero,
mas no por el desangramiento.
El suicidio real exige que el hombre cercene sus genitales,
así habremos muerto para el mundo,
así podremos dejar de dedicarle cantos, suspiros y llantos.

martes, 6 de noviembre de 2007

Estupendo Dolor


Esta noche no buscaba un recuerdo,
simplemente llegó sin él mismo querer llegar.

Hablar de años de distancia revuelve el estómago.
Y pensar que sigo siendo el mismo,
que sigo teniendo los mismos sentimientos y palabras para ellos.
*ESTUPENDO DOLOR*…
tan lejos veo ese título de un viejo poema;
tan cerca veo las palabras y los empolvados sentimientos.

Siete años… y no he crecido nada.
Siete años…

Veo rostros, recuerdo nombres sin rostro,
todos ellos acompañados de una aroma a soledad y distancia,
distancia temporal y espacial.

Laura, Soy Mía, Canadá, México, Andrés…
Podría seguir reuniendo las palabras que me vienen a la mente;
la verdad es que no las quiero recordar, pero ¿cómo no hacerlo?

Hoy encontré un pedazo de mí en Internet,
En una página que se llevó mis reflexiones y lamentos nocturnos;
Como si después de una guerra pudiera uno recorrer los campos para juntar sus propios pedazos…
yo encontré un pedazo de mi dedo meñique del pie,
sólo el título de un poema que escribí hace mucho;
estaba dentro de otro poema escrito por alguien más,
y mi nombre junto al de muchos otros en el título de este último poema.

En fin, el recuerdo y la nostalgia que se aparecieron hoy, también se ganaron un post...

lunes, 5 de noviembre de 2007


de todo lo que he estado haciendo esta noche, dibujando, leyendo, escribiendo… lo único que me sale bien es fumar…
regresó el insomnio; ya lo esperaba con los brazos abiertos…
la imagen es un pequeño error al escanear uno de los dibujos,,, ya se imaginarán mi alegría al descubrir que tenía escondidos 200 pesos en el escaner…
¿alguien gusta chelas…?

domingo, 4 de noviembre de 2007


Cuando estoy contento y solo, me siento tonto.
Cuando estoy triste y acompañado, me da miedo...
pero hay algo en ese miedo que me atrae,
tiene un sabor a crimen infantil…

miércoles, 31 de octubre de 2007

Canción nocturna del Dolor

Por la mañana cantan las aves
brilla el rocío, brilla el sol con su estúpida sonrisa.
Asesinos del suspiro que de las sombras nace,
apenas se asoma al mundo, cuando este mismo lo apaga.

¿Quién quiere escuchar el dolor de un suspiro?
Sólo la noche lo entiende,
sólo las sombras lo abrazan.

Brilla el sol, seca la herida,
cantan las aves, silencian el gemido,
brilla el rocío, congela las lágrimas.

No son bálsamos refrescantes.
No son píldoras calmantes.
La herida, aunque seca, está abierta,
el gemido, aunque en silencio, se mantiene en la garganta,
las lágrimas, aunque suspendidas, se mantienen en los ojos.

Sólo la noche lo entiende,
sólo las sombras lo abrazan.

¡Corre libre entre las sombras dolor de mi corazón!
¡Vuela libre hacia la suave luz lunar!
¡Grita tu nombre al helado viento!
Que toda la noche lo escuche…

jueves, 25 de octubre de 2007

Sombras, mujeres y luna.


Cierta noche un hombre temblaba,
Misma noche en la que dormía y soñaba.
Soñaba que era un cachorro y que su madre a él lo bañaba,
Con saliva su pelaje limpiaba al mismo tiempo que intentaba
Enseñar al pequeño lobo, por qué no aullar a la luna.

Cachorro y madre la luna miraban,
Tan grande, tan de lejos, ella también les miraba
Las nubes se escurrían hacia el horizonte mientras la luz de la luna las pintaba.

La madre explicaba, sufría y aullaba.
El cachorro escuchaba, lamía e ignoraba
La razón por la que un lobo, a la luna aullarle querría.

El cachorro murió
Y sobre su tumba, un lobo sólo quedó,
Sobre dos tumbas el lobo nació
Murió la madre, murió el cachorro y así el gran lobo entre sombras danzó.
la luz de la luna el gran lobo al bosque presentó,
en cada criatura y en cada rincón,
una expresión de miedo se dibujó.

Y el lobo gozó viendo su temerosa figura,
Proyectada hacia el valle con la luz de la luna.
Miró su sombra, miró la luna,
Pensó en su madre y lamió su cola.

Cachorro, madre, lobo y luna
Sintió bajo sus patas una sola tumba.

Aquel gran lobo, terminó aullándole a la luna.

Se estremeció el bosque, se estremeció el hombre.
Desapareció el primero y el segundo despertó.
Se encontró temblando y avivó el cansado fuego,
Y él, igual de cansado, junto a éste se recostó.

Ya duerme el hombre, reaparece el bosque.
Ahora sueña que es un hombre y que ama a una mujer.
Corre por el bosque la mujer, y la luna ilumina su correr.
¡Qué bella imagen! Piensa el hombre.

Se escurre entre ramas y espinas para ver más de cerca a la mujer.
Brilla como nunca la luna y el bosque se vuelve a estremecer,
Horror refleja el rostro de la mujer,
Se encuentra huyendo de su sombra y golpea la tierra con sus pies.

Lloran sus ojos y sangran sus pies,
Ve en su sombra una sonrisa y son colmillos de demonio lo que ve.
Lanza un grito y echa a correr.

Se estremece el bosque, se estremece el hombre,
Éste despierta, aquel desaparece.
La noche no termina, el fuego ya no brilla…

Ya el hombre no dormirá.
Temblará.
Soñará.
Amará.
Pero nunca más dormirá.

Sombra y luna temeroso evitará.

martes, 23 de octubre de 2007

ayer...


En un café, con filósofos, medio distraído, música ambiental y, de repente: ¡qué pinche rola tan cabrona!... bueno, no lo dije, emití un sonido, combinación de un 'tssss' y un 'uuyyyy'... pero rápidamente cerré la boca… ¿que por qué no lo dije y por qué me callé? Sencillo: hubiera llamado la atención hacia mí y cualquiera podría haber notado que no ponía atención a la plática… preferí guardarme el comentario y escuchar sin que nadie se diera cuenta… y así escuché una excelente canción mientras miraba fijamente a una desconocida que me hablaba de algo sumamente aburrido… y todos felices…

domingo, 21 de octubre de 2007

Una imagen triste...


Chafa! chafa! Pero lo escribí el jueves; no lo guardé porque se fue la luz… y me sorprendió encontrarlo entre los documentos recuperados,,, así que lo comparto por no ir en contra del destino que quería que no se perdiera… jojo…

Una imagen triste

Buscar algo cuando el ocio nos ha vencido.
Una imagen triste para perderlo todo,
para soñar despiertos lo que en sueños ya no llega.
Recorremos el horizonte, para sentirnos vivos,
en busca de esa imagen que nos recuerde el olvido.

Una lágrima de bolsillo, vieja foto de un sueño perdido,
buscamos lluvia, buscamos el frío,
durante el día sombras buscamos.

Una imagen triste para dejar de pensar.
Para recordar lo perdido,
para ahuyentar lo esperado,
para perder lo obtenido.

Una imagen triste que niegue a Dios,
que nos parta en dos.
En una luz y una sombra.
En despedidas y reencuentros.
En besos y mordidas.

jueves, 18 de octubre de 2007

Lamentate / Arvo Pärt


Da pacem domine

Los demonios invocados en la noche no han dejado de ser eso,
pero ahora sus semblantes reflejan cansancio,
cansados están por haberme torturado la noche entera.
Ya no me lanzan los gritos chirriantes, ya no los entierran en mi corazón.
Parecen alejarse mientras cantan a las sombras que los llaman.
La noche ha terminado, la calma lo domina todo.

Minacciando

Imagino trompetas a lo lejos,
trato de olvidar que son aves las que me cantan al oído.
Pareciera que este no es un amanecer como los otros.
En la noche apenas pasada el río corrió, se desbordaron sus aguas y hoy…
quedan pequeñas piedras verdes abandonadas a su alrededor.
Ahora el río ha quedado inmóvil, sus aguas han dejado de correr.
Ahora son tambores los que golpean mis tímpanos, violines que,
en su desesperación,
reflejan el andar tortuoso de mi alma la noche anterior.
Pequeñas gotas intentan empujar hacia el río las piedras a modo de consuelo.

Spietato

Parece que las aguas del río vuelven a abandonar su cause.
De las sombras los demonios reaparecen.
Nuevamente sus chirridos comienzan a anunciarse,
pero se ven silenciados por los truenos que en el cielo anuncian a coro la tormenta.
Entre chirridos y truenos puedo escuchar esas pequeñas gotas consolantes que intentan regresar al río las piedras.
Un magnífico estruendo lleva todo a la calma.

Fragile

Retiro de mi rostro mis manos temblorosas y espero asustado a que algo suceda,
a que algo comience de nuevo a golpearme.

Pregando

Todos se han ido menos las pequeñas gotas.
Mis manos aun tiemblan y ahora las han imitado mis piernas.
Intento olvidarme de mi cuerpo adolorido.
El río nuevamente en calma,
las gotas no golpearán más las pequeñas verdes piedras.
Las nubes se han ido, el sol calienta mi piel,
pero sólo para avivar el frío nocturno que aún recorre mis huesos.
El sol pareciera haber notado que su calor desprecio y se retira indignado y molesto.
Elevo mis manos al cielo para llamarlo,
pero ha decidido no tocar más mi piel,
es inútil.

Solitudine

Las gotas han notado que es mi corazón el que sufre.
Ahora también ellas me han abandonado.
De nada sirve golpear las piedras.
De nada sirve acompañarme en la tormenta.
El río está en calma, y aún así lo siento recorrer mi corazón,
acariciar cada rincón con sus helados brazos.
Abrazo mi cuerpo.
¡No puede ser que esté solo!
Escucho de nuevo el canto de las aves que parece por momentos ser chirridos de demonios.
Pero este canto no es el de las aves, lo siento cerca.
Es el sonido del palpitar de mi corazón,
la única música que ahora me acompaña.
Ese latir no es seco, es más bien un débil lamento.

Consolante

No necesito las gotas, ni a las piedras ni al río, ni a la tormenta ni al sol, ni a los demonios.
Me basta con mi corazón.
Ese llanto que se eleva hasta tocar mis pensamientos.

Stridendo

¡No necesito a nadie! ¡Los maldigo a todos!
Comenzaré a cavar una tumba.
De aquí nadie me moverá.

Lamentabile

No…
Mis manos no pueden seguir cavando.
¡No quiero morir aquí!
¡Que regrese el sol!
¡Que regresen mis amadas gotas!
Mi mirada corre de un lugar a otro.
¡Alguien debe poder verme!
Pero sólo hay silencio.
Caminaré hacia el río, abandonaré mi tumba.
Siento más frío mientras más me acerco al río.
Todo lo que hay en el bosque parece querer ignorarme.
Ni siquiera el viento corre a mi alrededor.
Todo es calma, es mi destino vagar solo.
La calma parece no terminar nunca.

Risolutamente

Avanzo sin rumbo, sin mirar atrás.
No me doy cuenta que el bosque entero me sigue de cerca.
Apenas nacidas de mis pies las huellas,
el río las llena.
Un aire helado y atroz de repente me rodea y me obliga a tumbarme en la tierra.

Fragile e conciliante

Ahora todos me miran, me miran temblar de frío,
me miran yacer en el suelo, me miran llorar sin consuelo.
El mundo ha tenido suficiente de mi,
pero aún así me abraza sonriendo.
Mi sonrisa no puede ni debe despertar.
Nuevamente en calma me pongo a cavar.
Ahora es sólo un pequeño agujero en la tierra,
esa húmeda tierra que parece extenderme un consuelo.
La pequeña tumba está terminada.
Coloco en mi pecho mis manos para ahuyentar el frío, para sacudirme la tierra.
Hasta que ya sin tierra pero aún con frío, tomo con ellas mi corazón y lo entierro como sólo una madre a su hijo entierra.

Camino hacia mi tumba y todos me miran.
Mis pasos son lentos, mi mirada perdida.
¡Por fin descansaré!
Un árbol extiende una rama para cubrir con tierra mi cuerpo.
Este será el último dolor, la última caricia que este mundo a mi cuerpo le entregue.

martes, 16 de octubre de 2007

Perdiendo el tiempo en las sombrillas de la escuela…



La foto ya es vieja, pero ahí debería haber unas bancas con sombrillas, en fin, ahí andaba con un café que no sabía a nada, con un cigarro chafa, esperando una cita cualquiera:

Lleno mi corazón con pensamientos,
vacío con vacío.
No es necesario dale a beber veneno a un moribundo.
Pero yo lo hago.

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Habiendo perdido la vida en un sueño,
todo el aire del mundo en un suspiro ligero,
sin pedir nada a cambio, sin gozar en silencio,
la noche que es mi vida la he pasado gimiendo.
Sólo soñando, sólo durmiendo.

Esperando un despertar que sólo imagino desierto.
No he esperado nada del sueño...
en las aguas del tiempo no he dejado un recuerdo.
No desbordará el río por mis lágrimas,
gotas de sangre no tornarán rojas sus aguas.

¿Qué somos sino la sonrisa del tiempo?
El sueño de una sombra, la burla de un recuerdo.

*******************

Si me sueñas, soy tu sueño,
y todo ello, mi sueño.
Si despiertas no me entero,
que de despertares no entiendo.
Que si el sol brilla, que si el sol hace,
de tu cabello un incendio, de tus ojos un desierto;
de esto no sé, porque el sol me es ajeno.

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por cierto que ya está listo el post sobre el disco Lamentate... pero algo me dice que no lo ponga.... ya veré luego...

sábado, 13 de octubre de 2007

Y mi némesis sigue haciendo de las suyas!!


Ganador del premio “Juego Matemático”...

Algún día habrá una foto que diga “Juan Francisco Yedra Aviña ganador de...” y entonces va a ver quién es quién!!

martes, 9 de octubre de 2007

Hoy...


Hoy el día comenzó a las 6:47 am. fue raro el no tener ganas de dormir otro rato, pero sólo por seguir la costumbre permanecí más tiempo en la cama. De repente comienzo a escuchar lo que al otro lado del mundo había ocurrido el día de ayer, pero en francés, “debo estar soñando…” pero no, es el radió que se ha activado con la alarma de las 7.
Ya en la escuela algo se decía de la mmm… ¿Teoría pictórica?... en fin, “Wittgenstein’s picture theory.” Un ejemplo sencillo: en una línea que representa un contínuo, en un punto se dibuja un triángulo y bajo él se escribe “e1”, en un punto posterior se dibuja el mismo triángulo y bajo él ahora un “e2”. Mi mente no está para la filosofía, pero aún así hago un esfuerzo por concentrarme y pienso en el inconveniente de ejemplificar un “estado de cosas” (e1, e2… en) con algo que es más bien susceptible de ser tomado como un objeto (Sachlage, Gegenstand), en éste caso el triángulo. En ese momento: “¡Yedra! Explícanos por qué…. ¿?... mis labios se abren para responder, pero miro al pizarrón y en él ya no está sólo la figura del contínuo, sino que se le han agregado varias cosas, en su mayoría números. Aún con la boca abierta trato de entender rápidamente de dónde han salido, pero me doy cuenta de que dejé de ponerle atención al profesor hace tiempo, y de que, ahora, ya no puedo ni recordar la pregunta que se me hiciera. Lo siento… la verdad estaba distraído… la clase continúa y ahora ya no entiendo ni de dónde salió eso del contínuo, intento buscarlo en el libro y fracaso.
Para la clase que sigue, un café me ayudará.

Por fin en mi casa. Habiendo ya comido, entro en mi cuarto dispuesto a leer. Tomo el libro de Ewen, “primero despejar la mente y luego ya a darle duro a la filosofía…”
5, 10 minutos han pasado desde que empecé a leer, El crítico ve a Brecht vaticinando proféticamente los “juicios sumarios de expurgación y el comunismo stalinista” de Moscú. Otros, como Herbert Lüthy, lo perciben como “un monje más preocupado por el hábito, caminando por la playa, perdido con la luz del atardecer que parece incendiar el mar lanzando hacia él flechas ardiendo, el monje en la playa toma un camino que…

¿Qué demonios estoy leyendo? ¡Maldito parpadeo! En fin: … como Herbert Lüthy, lo perciben como “un monje más preocupado por el estilo y la sotana que convencido de sus ideas y quizás por tal razón, capaz de escribir La medida, el más importante –por no decir el único- drama bolchevique.” El periodista Willy Haas escribió: ese monje se veía bien tranquilo, a ver cuándo veré de nuevo un atardecer en el mar…

¡Ya! ¡Decidido!, si no puedo leer esto menos voy a leer a Schopenhauer. Dormiré un rato.

Desperté 4 veces entre las 7:44 pm. y las 7:57 pm. Y al despertar sentía:

¿quién soy?... ¿dónde estoy?... Brecht… ¿es de día o de noche?... mm 7:44… ¿ya es tarde para ir a la escuela?... No, puedo dormir otro rato.

¿quién soy?... ¿dónde estoy?... Brecht… ¿es de día o de noche?... mm 7:49… Ya había despertado antes… ¿ya es tarde para ir a la escuela?... No, puedo dormir otro rato.

¿quién soy?... ¿dónde estoy?... Brecht… ¿es de día o de noche?... mm 7:55… Ya había despertado antes… ¿ya es tarde para ir a la escuela?... No, puedo dormir otro rato.

¿quién soy?... ¿dónde estoy?... Brecht… ¿es de día o de noche?... mm 7:57… Ya había despertado antes… ¿ya es tarde para ir a la escuela?... No, pero tengo tarea que hacer.

Ya despierto, las sensaciones presentes en esos despertares me persiguen, sobre todo el no entender qué pasa y, más extraño aún el que sea el nombre ‘Brecht’ el que me haga recordar qué pasa conmigo.